El parrafo final de un análisis de Claudia Segura
"Pudiera ser que yo desde hace años he concluido que el cruzar la boleta es el único regalo para premiar las ineptitudes de todos los institutos políticos, pero o… desgracia: Desde el nacimiento del movimiento “voto blanco”, anular un voto no es castigar, sino “tomar una postura política determinada en blanco; ahora resulta que, votar cruzando es lo mismo que votar por amarillos, rojos, azules o naranjas! ¡Pues naranjas! ¡si cruzo mis boletas y las dejo en blanco, yo al menos, me deslindo de ser parte del “voto blanco”, porque yo seré mejor del voto al mal gobierno! "


0 comentarios:
Publicar un comentario