En su gira por Oaxaca, López Obrador llegó al municipio de San Francisco Chindúa, se encontró con una cadena que bloqueaba el acceso al palacio municipal, en cuyos portales se realizaría la asamblea informativa con los habitantes de la localidad.
Al respecto comentó que unos cuantos caciques acaparan todo, “pero las cadenas no sirven para nada, porque la libertad está en la mente”. Y adelantó que no dejará de luchar por la democracia y auténtica libertad en México. “La libertad que nos dieron nuestros héroes se conquista, no se implora”, añadió.
Expresó que si el gobierno del cacique Ulises Ruiz no tiene nada que temer, entonces por qué impide a la gente que escuche el mensaje del presidente legítimo de México.
Con seguridad, Ulises Ruiz “no quiere que digamos, que se entere la gente, que tiene un hospital de su propiedad en el Distrito Federal, valuado en aproximadamente mil 500 millones de pesos, mientras la mayoría de los municipios de usos y costumbres del estado carece de centros de atención, médica, de personal médico y de medicinas”. Antes de retirarse de dicho lugar, manifestó: no nos van a detener con nada. Apenas había recorrido unos 200 metros el vehículo que lo transporta, López Obrador fue interceptado por un nutrido grupo de vecinos de la Agencia Municipal Guadalupe Chindúa, quienes lo invitaron a visitar el lugar para que comprobara en persona el abandono en que se encuentra la mencionada agencia.
El presidente legítimo de los mexicanos aceptó y escuchó el cúmulo de demandas que le plantearon desde la pavimentación del camino principal hasta la reconstrucción del edificio municipal que se encuentra prácticamente en ruinas.
ULISES RUIZ ES UN ENEMIGO DEL PUEBLO DE OAXACA, ACUSADO DE HOMICIDIO Y
AHORA DE ROBO DE LAS ARCAS DEL ERARIO.



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